La buena rentabilidad inicial obtenida por los buenos valores de compra, comenzó a verse afectada por la disparidad de las cotizaciones del dólar. El segmento Premium de oficinas rentaba en dólares oficiales y la brecha con el dólar paralelo comenzaba a afectar los índices de rentabilidad.
Se inicia el proceso de desprendimiento de activos afectados a renta para participar en otro segmento del Real Estate.
El Fondo que estaba estructurado en lo financiero y lo jurídico, decide dirigir su inversión en el primer eslabón de la cadena inmobiliaria y dirige su atención a los desarrollos inmobiliarios en Pozo.
El objetivo era intervenir de manera tal de poder tener control sobre el desarrollo y sobre las erogaciones que demandaba la construcción. Es así que se decide ampliar el grupo fundador para incorporar interpretes que pudieran generar auditorias sobre los procesos constructivos.