Argentina había atravesado una fuerte crisis en el mercado inmobiliario en el año 2001 principalmente afectada por la fuerte devaluación el corralito bancario y una crisis política inédita. Los inmuebles cayeron estrepitosamente de valor, aunque ya a fines del 2004 demostraban que sus valores se recuperaban y hasta incrementaban. La reactivación del mercado y un escenario favorable provoca que reaparezca en el mercado el crédito Hipotecario. El sector se dinamiza y empiezan a florecer los desarrollos de edificios de viviendas.